Botonera

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4.2.19

IV "LA NOVIA DEL DIABLO", Carlos A. Cuéllar Alejandro, Shangrila 2019



La novia del Diablo / The Devil Rides Out


[...] Ya lo dijo uno de los grandes maestros: “El factor más importante de todos es la atmósfera, ya que el criterio último de autenticidad no reside en que encaje una trama, sino que se haya sabido crear una determinada sensación”. En efecto, H. P.Lovecraft lo tenía claro, y los que nos dedicamos a estudiar lo fantástico también. La atmósfera, es decir, las condiciones del entorno, el ambiente donde se ubican acciones y personajes, puede ser tan importante como las propias acciones para sugerir o mostrar lo sobrenatural, tanto en la literatura (la Novela Gótica dio buenas muestras de ello) como en el cine y la televisión. En el terreno audiovisual pueden ser la música, el sonido analógico, los decorados y la iluminación los responsables máximos para crear o recrear una atmósfera fantástica. La composición musical, la ingeniería y mezcla de sonido, la dirección artística y la dirección de fotografía son, por lo tanto, los oficios implicados. The Devil Rides Out es, de todas las películas de terror producidas por la Hammer, la que quizás más atención ha prestado a la dirección artística, extremadamente cuidada y rica en detalles gracias al “attrezzo”, como si la necesidad de poner en escena una época y un ambiente verosímil que refleje la vida confortablemente económica (la de sus personajes) contribuyera a hacer más amenazante la intrusión del mal en su entorno cotidiano.





La novia del Diablo / The Devil Rides Out


Y la atmósfera de la película empieza a construirse ya desde sus títulos de crédito iniciales. Dentro del estilo general de la productora, The Devil Rides Out destaca, sin embargo, por presentar en ellos una impronta particular. De hecho, los títulos de crédito de esta película son, con diferencia, los más elaborados de toda la producción de la Hammer, tanto desde el punto de vista estético como conceptual, configurando un verdadero programa iconográfico. Un cielo negro plagado de estrellas rojas con efecto de abismación sirve de fondo inicial a los créditos. Segundos después, las estrellas son sustituidas por los arabescos que forma el humo del incienso, igualmente rojo. Sobreimpresos sobre estos fondos, aparecen sucesivamente los títulos de crédito y reproducciones de grabados ocultistas y esotéricos. Cinco misteriosos signos inscritos en seis círculos interconectados constituyen la primera imagen. Estos signos son letras. Varios han sido los alfabetos místicos empleados en la praxis mágica a través de los siglos –desde el Hebreo hasta el Enochiano, pasando por el Celestial, el Thebano y el Malachim– pero el alfabeto utilizado en estos créditos no es otro que el conocido como “Alphabet of the Magi”. A continuación aparece el famoso diseño de Baphomet y Mendés tomado, como la mayoría de imágenes que le siguen, del célebre libro Dogme et rituel de la Haute Magie escrito por Eliphas Lévi y publicado por primera vez en 1854. Primero se ve el rostro inscrito en el pentagrammon pitagórico invertido, luego, tras un fundido encadenado, se muestra el diseño de cuerpo entero  [...]




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