Botonera

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4.3.20

VI. "EL NUEVO CINE CHECO. REVOLUCIÓN CINEMATOGRÁFICA EN LOS '60", Cristina Gómez Lucas, Shangrila 2020




La Nová Vlna


Trenes rigurosamente vigilados (Jirí Menzel, 1966)


[...] Como quedó señalado en el capítulo dedicado a la tradición cinematográfica checa, las estrictas imposiciones del Partido Comunista comenzaron a relajarse tras la dura crítica de Kruschev a la figura de Stalin en 1956. Un nuevo periodo más aperturista se inició respaldado por las quejas denunciadas en el II Congreso de Escritores checos sobre las doctrinas estalinistas en materia cultural, es decir, sobre las pautas del realismo socialista. A la protesta se unió también el movimiento estudiantil, cuyas manifestaciones fueron una constante generalizada en todo el continente europeo. En este contexto, algunos cineastas checos comenzaron a marcar distancias con la estética empobrecida del realismo socialista. Serán ellos, un grupo al que se ha denominado Primera Ola, los que asentarán las bases que propiciarán el nacimiento de la Nová Vlna.

Forman parte de este grupo miembros de la Primera Generación de graduados de la FAMU como Vojtěch Jasný, Karel Kachyňa, Peter Solan, Jaroslav Kučera y Štefan Uher. Pero como señala Peter Hames (2005), alrededor de la otra mitad del grupo eran ya demasiado mayores para haber pasado por la FAMU y entre estos nombres se encuentran František Vláčil, Ladislav Helge, Ján Kadár o Zbyněk Brynych. Todos estos cineastas debutaron a finales de los cincuenta, excepto Kadár, cuya ópera prima Katka fue rodada en 1950. Dicha obra, realizada en su Eslovaquia natal, le supuso la expulsión de la industria eslovaca porque –como afirma el propio Ján Kadár– “el film no era suficientemente nacional”. (15)

15. Palabras recogidas en la obra de Peter Hames (2005), p.36. Fuente original en Antonín J. Liehm (1974), p.401.

Estos cineastas realizaron películas “radicalmente opuestas a la estética y temática del realismo socialista” [...]

El movimiento de renovación fílmica volverá a surgir con fuerza en 1963, encabezado ya por la llamada Segunda Generación de la FAMU, es decir, los principales representantes de la Nová Vlna. La Primera Ola queda entonces definida como el movimiento percusor de este último. La Primera Ola no llegó a constituirse como un grupo con identidad propia ya que las condiciones histórico-políticas del país la frustraron antes de que pudiera prosperar. De nuevo comprobamos como ciertamente la cinematografía checa es indisociable de su contexto histórico.


La temática y el estilo que desarrollaran los miembros de la Nová Vlna se interrelaciona e incluso solapa con el trabajo iniciado por los directores de esa Primera Generación. Uno de los mejores ejemplos es el de Elmar Klos y Ján Kadár, que aunque pertenecen a una etapa anterior a la nueva generación de la Nová Vlna, su film La tienda en la calle Mayor, es una de las obras más relevantes vinculadas a este movimiento (más adelante dicha obra será estudiada en profundidad) [...]

De que la Nová Vlna o el Nuevo Cine checo es un movimiento no cabe duda, aunque haya sido muchas veces olvidado, especialmente en países como el nuestro. Sin embargo, cabe plantearse numerosas cuestiones acerca de su propia identidad, por ejemplo cuáles son los rasgos que lo definen, quienes son sus principales miembros o qué obras pueden valorarse como aportaciones significativas en la historia de la cinematografía. 

J. L. Sánchez Noriega (2003) hace un estudio global de los Nuevos Cines dentro del contexto europeo señalando que estos “surgen entre finales de los años cincuenta y los sesenta básicamente como resultado de las circunstancias históricas (…) o de estrategias deliberadas en orden a renovar los cines nacionales (…)” (p.263) para subrayar de nuevo que “los nuevos cines son un movimiento histórico y nacional, además de estético” (p.264).

Otros de los rasgos que implica el concepto de movimiento es el carácter intencional del mismo. Este viene a menudo atestiguado por un manifiesto donde se señalan las metas comunes del grupo así como una cierta unidad temática y técnica. La Nová Vlna carece de esto último, es más, los propios autores no tenían el sentimiento de pertenencia a un grupo o movimiento concreto, sin embargo entre ellos primaba ante todo una intención común: romper con las pautas del realismo socialista y abrir nuevas vías de creación artística.

En un marco político, social y económico mucho más favorable que en las décadas precedentes, la Segunda Generación FAMU se preocupó de mejorar la cinematografía de su país abogando por la libertad de expresión y el derecho a la innovación. En aquella época, las películas fueron bien recibidas por el público y la crítica internacional, tanto que como confirma Román Gubern (1989) refiriéndose al cine checo “a partir de 1960 se produjo una deslumbrante eclosión que en 1966 cristalizaría con 26 premios obtenidos por sus largometrajes en los festivales internacionales, y 41 por sus cortometrajes.” (p.388). Aunque las fechas mencionadas por el autor no se ajustan exactamente a lo que oficialmente se ha determinado como la vida de la Nová Vlna, de 1963 a 1968, las cifras demuestran igualmente el éxito y la expansión de los films checos por aquella época (recordemos que La tienda en la calle Mayor de Kadár y Klos ganó el Oscar en 1965 y Trenes rigurosamente vigilados de Menzel se lo llevó en 1967).

Otro de los factores claves en el nacimiento del movimiento fue el deshielo cultural que se produjo también en el ámbito literario: en la poesía, la novela, el teatro experimental y el ensayo filosófico. Las obras de autores como Bohumil Hrabal, Fraz Kafka y Milan Kundera ejercerán un enorme influjo en el ámbito cinematográfico (muchas de las películas serán adaptaciones literarias). Ese “humus cultural”, tal como lo califica Sánchez Noriega (2003) (p.469), al que queda ligado el origen de la Nová Vlna es muy significativo y será analizado en el siguiente capítulo. 


Uno de los puntos de interés de este libro es conocer a los miembros del movimiento. Tal interés deviene en que a través de la contrastación de fuentes, prestando atención a las españolas y traducidas al castellano para observar el estado de la cuestión en nuestro país, podremos conocer la diversidad de criterios y opiniones que existen sobre una misma cuestión. A veces esta disparidad sirve para conocer las diferentes perspectivas de estudio que los expertos han elegido para abordar la Nueva Ola checa [...]




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