Botonera

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4.5.20

XXII. "PARA RONDAR CASTILLOS", José Luis Márquez Núñez (coord.), Shangrila 2020



Caligrafías 10
Ingmar Bergman.
En la isla de Farö también hay castillos


Ingmar Bergman: Gritos y susurros, 1972


¿Comprendes la envergadura de la soledad de la parte abandonada? ¿La comprendes? El amor es siempre grandioso, apasionado, atormentado o tormentoso, no sé qué. Pero en la oscuridad y el silencio con una pregunta no respondida y una soledad inmensa e infernal, llevabas a ese hombre o a esa mujer atados de pies y manos. ¿Te das cuenta del martirio? Aquel que tiene que sufrir y sufrir solo. Es posible sufrir juntos, ya, sí, es bastante molesto, puede resultar doloroso y los dos se golpean y se torturan mutuamente y se deshumanizan mutuamente. Pero estar obligadamente solo. Solitariamente solo. No poder extender la mano, estar atado. Ya he tocado fondo, el fondo ha desaparecido, ahora solo queda sentimentalismo. Mierda. ¿Tan grande es en realidad la diferencia entre las soledades? Sí, yo creo que sí. Hay mucha diferencia. La soledad impuesta es terrible. La soledad buscada o la soledad en la que uno se ve pueden curarse con bastante facilidad; si uno quiere.


Ingmar BERGMAN,
Cuaderno de trabajo (1955-1974) 




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