Botonera

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7.9.20

NOVEDAD: I. "EL FREE CINEMA INGLÉS DE LOS '50. LONDRES: 1956-1959", Luis Carlos Allo Ayala, Shangrila 2020






El Free Cinema, movimiento vanguardista cinematográfico, exhibió en Londres 23 películas en seis programas entre 1956 y 1959. Sus artífices –Lindsay Anderson, Karel Reisz, Walter Lassally y John Fletcher, entre otros–, pensaban que era posible hacer un cine poético a base de planos independientes, que el propio espectador adulto sería capaz de unir y de convertir lo particular en universal, lo racional en irreal, la realidad en ficción.

Este libro no trata solo sobre cine. Los jóvenes que formaban la larga cola junto al Támesis el 5 de febrero de 1956 para ver el primer programa Free Cinema no eran clase obrera. La mayoría pertenecía a una nueva generación que rechazaba los ideales de sus abuelos y de sus padres, quizá por la frustración que los condenó o bien a morir en la 1ª o en la 2ª Guerra Mundial o bien a vivir sumidos en una profunda desilusión. Estos jóvenes representaban una nueva realidad, una nueva cultura minoritaria, pero mediáticamente notable. 

Así, el Free Cinema convivió con los jóvenes airados de la novela y el teatro; con los poetas de The Movement; con los artistas que darían pábulo al pop con su apertura a las emociones, a las masas y a la ruptura con el arte de entreguerras; con los clubs de jazz en los que se reunían liberados de los prejuicios de sus padres; y con una nueva filosofía existencialista que se aleja de los ideales por los que luchaban las generaciones anteriores. Ahora el individuo, a veces en soledad, afronta su destino en grandes ciudades, solo, desarraigado de su pasado… 

El Free Cinema de los ‘50 es un movimiento de cine documental universal, pertenece al mundo, no a una parte pequeña de él llamada Gran Bretaña. De ahí que refleje los problemas de gente común relativos a la vejez, la enfermedad, la guerra entre vecinos por una flor, el alcoholismo, la exclusión del outsider, la intolerancia de un pueblo sobre el que regresa para cambiar algo, el descubrimiento juvenil de la belleza de la mujer, la amistad, la muerte o la falta de ayuda a las prostitutas que lo son porque no tienen otra forma de vida…

Este será el nexo que explica por sí mismo que tres de los seis programas que se exhibieron no fueran británicos, quizá porque al explorar otros documentales procedentes de Francia, Polonia, Canadá o USA, los directores Free Cinema percibieran lo semejantes que eran los problemas de las personas. 

En síntesis, el Free Cinema es un cine documental de autor, liberado de cualquier exaltación nacionalista, un cine libre.  



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