Botonera

--------------------------------------------------------------

8.4.26

NOVEDAD: I. "LA RESPUESTA ES: ¡NO!" UNA FILOSOFÍA DEL NO, Cartas reunidas, presentadas y anotadas por Jean-Luc Outers, Shangrila, 2026

 


176 páginas - 16x23 cm. - Valencia: Shangrila - ISBN: 979-13-990331-0-1


Henri Michaux le dijo no al cuerpo calcificado del pensamiento. Al “saber pensar” del metafísico y al “infinito” del teólogo. Defendió la mirada del niño y el ignorante, el alienado y el enfermo. Su vocación fue la aprehensión del aleteo del pensamiento en perpetuo estado de gestación, antes de su caída y su solidificación en verbo. Escribir y dibujar, para Michaux, eran sinónimos. Presintió formas provisorias e inestables, híbridas. Inventó una lengua-insecto, arcaica y corpuscular, hecha del polvo de un pensar pre-identitario. Su lengua vibraba fuera del control de la razón. Fue la hormiga y el camino de la hormiga, fácticos e impalpables a la vez. Considerando todo aquello a lo que dijo no, no sorprende que Michaux se negara sistemáticamente a lo que un escritor suele decirle sí: el carnaval mediático de la institución literaria, ese decorado hecho de entrevistas, y premios, designaciones honoríficas y agasajos varios. Este libro es un catálogo inflexible de esas negativas a la “consagración” social, hecho de la materia desconcertante de la escritura de Michaux. Porque lo que sí sorprende es que, incluso al decir no, Michaux siguiera haciendo literatura. A veces, como en este caso, decir no es una forma radical de estar en este mundo y, al mismo tiempo, una proeza literaria.

“Busco una secretaria que sepa de cuarenta a cincuenta maneras de contestar NO, en mí lugar”, Henri Michaux.

               

HENRI MICHAUX

(Namur, 1899 - París, 1984). Poeta y pintor, ya en su adolescencia se interesó por la  entomología y la escritura china. Abandonó sus estudios de medicina y se enroló como grumete en la marina mercante francesa. Hizo tantas expediciones geográficas como espirituales. Nunca fue turista sino viajero. Su diario de viaje “Un bárbaro en Asia” (1933) fue traducido al español por Jorge Luis Borges. Sus pinturas están pobladas de signos gráficos hipersensoriales. Experimentó, entre otras drogas, con la mescalina y el hachís. Al escribir, buscó el intersticio y la fuga. Se dedicó a desaprender. Rechazó el Grand Prix national des Lettres (1965). Entre sus libros se destacan La vida en los pliegues (1949), Frente a los cerrojos (1954) y Conocimiento por los abismos (1961).   



Más información: