Botonera

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9.11.20

IV. "LA MIRADA DE GONG LI. ESTUDIO DEL SUJETO ACTORAL FEMENINO EN EL CINE CHINO", de Fang Qi, Valencia: Shangrila 2020




3. EL PROTAGONISMO FEMENINO
BAJO LA SOCIEDAD CONFUCIANA

Gong Li en Jou Dou, Zhang Yimou, 1990


Este capítulo se centra en las películas de la Trilogía roja(23) de Zhang Yimou y Gong Li –cuya colaboración ha sido probablemente la más influyente en la carrera profesional de la actriz y también en la historia del cine chino en general. La representación de las mujeres siempre se ha contado entre los principales intereses del director Zhang Yimou para la dramatización de sus obras. Algún teórico chino (Yan, 1995) incluso clasifica las obras de Zhang Yimou-Gong Li en el subgénero de “cine de mujeres”, aunque la crítica occidental suele aplicar este concepto a los melodramas de Hollywood de los años cuarenta. Sin embargo, esta clasificación no carece de sentido, ya que estas películas heredan la tradición del mencionado género de centrarse en el protagonismo femenino, las condiciones de vida de las mujeres y el despertar de su deseo. Es precisamente mediante “la subjetividad femenina” y la lucha de “un deseo femenino condenado” como el cine de Zhang Yimou-Gong Li logra “acusar a la represión patriarcal” y “elogiar el erotismo y la sexualidad entusiastas” de la mujer (Li, 2015: vi). Las historias narradas desde la perspectiva predominantemente femenina de la Trilogía roja se oponen a las convenciones narrativas de protagonismo masculino que siguen una estructura edípica como indica la historiadora Teresa De Lauretis (1984).(24)

23. La trilogía está formada por Sorgo Rojo (红高粱, Zhang Yimou, 1988), Ju Dou (菊豆, Zhang Yimou, 1990) y La Linterna Roja (大红灯笼高高挂, Zhang Yimou, 1991).
24. En Alice Doesn´t: Feminism, Semiotics, Cinema, Teresa de Lauretis argumenta que las historias cinematográficas canónicas son esencialmente trayectorias edípicas que cuentan con un héroe masculino como sujeto que supera una crisis y resuelve el conflicto dramático.

La nueva conciencia de la figura femenina por su propio cuerpo, el relativo libre goce de su erotismo, su entrega sin tabú al deseo, la necesidad que surge de este cuerpo, y su activa búsqueda para desprenderse de los aprietos construyen una representación revolucionaria de la mujer en el cine chino. En cierta medida, “con su autonomía sin precedentes”, las heroínas de la cinematografía de Zhang Yimou-Gong Li disponen de “un total dominio sobre sus cuerpos” (ibid.: 82). La activa intervención de las protagonistas en las narraciones forma un agudo contraste con los papeles a menudo secundarios y pasivos de las mujeres en el cine chino del pasado. 

Esta “leyenda femenina” (ibid.) creada por Zhang Yimou es encarnada, como no podría ser de otra manera, por su pareja sentimental Gong Li, protagonista de la mayoría de sus obras más renombradas. La connotación positiva y afirmativa que se le otorga al cuerpo de Gong Li es un fenómeno novedoso y prometedor dentro del cine chino. Tal y como indicamos en la introducción, en contraste con los personajes femeninos de las épocas anteriores que eran conscientemente politizados por las causas colectivas –y cuya sexualidad acababa, por ende, siendo inevitablemente reprimida o castigada–, la sexualidad de Gong Li alcanza todo su legítimo potencial de expresión. Incluso se puede decir que por primera vez en el cine chino, el deseo de un personaje femenino deviene prioritario en la narración, y además no entra en conflicto con la ideología principal de las películas. Al contrario, la sexualidad desmesurada de las heroínas interpretadas por Gong Li se erige como medio de expresión principal de la ideología crítica de Zhang Yimou, dado que el deseo es a menudo considerado peligroso para el sostén de la razón masculina, y por ende debe ser evitado y vencido según el falogocentrismo (Kirby, 2011: 29). 

El deseo liberado de Gong Li en el cine de Zhang Yimou, después de una larga contención histórica de la sexualidad femenina, recobra su poder subversivo desviándose de las representaciones patriarcales convencionales del cuerpo femenino. Según Yan Chunjun (1995), atípicamente, las figuras femeninas interpretadas por Gong Li en las películas de Zhang Yimou apenas poseen las “virtudes” tradicionales que se centran en el sacrificio femenino. En cambio, el carisma de estos personajes se erige desde su lucha resistente y su voluntad de cambiar la vida, y para eso la actriz desempeña un papel esencial. A través del erotismo intrínseco de Gong Li, los personajes cobran vida como mujeres valientes, libres y subversivas del sistema falogocéntrico. En este sentido, las contribuciones artísticas del director y la actriz son simbióticas: por un lado, la gran faceta erótica de Gong Li descubierta por Zhang Yimou ilumina la creación artística del cineasta; por otro lado, la preocupación y el interés mostrados por el director respecto de las circunstancias y necesidades de las mujeres posibilitan el encumbramiento de Gong Li a la condición de símbolo nacional de la resistencia en el cine chino.

En contraste con el absoluto protagonismo de las heroínas, los personajes masculinos en la Trilogía roja son a menudo ensombrecidos, castrados, incapaces de satisfacer el deseo femenino, y permanecen definitivamente en el mundo viejo. (25) En cierto modo, este hueco dejado por la masculinidad disfuncional abre una brecha para el surgimiento del deseo y la subjetividad femeninos. Por las incapacidades y violencia de los maridos, las heroínas frecuentemente buscan la satisfacción de su deseo fuera del matrimonio impuesto, y su infidelidad burlona a la autoridad masculina supone un desafío a las normas patriarcales. (26) La masculinidad hegemónica en crisis que ejercita su poder desde la sombra simbólicamente presagia el régimen patriarcal en declive ante el arrojo femenino, y a nivel afectivo cobra una connotación negativa. “Al crear imágenes de los patriarcas negativas y patológicas”, la Trilogía roja “desafía”, “subvierte” y “desmonta el patriarcado tradicional” (Li, 2015: 111). 

25. En Sorgo Rojo, el marido es un hombre de unos cuarenta años con lepra. En Ju Dou, el marido Jinshan es un hombre mayor y sexualmente impotente, y el amante Tianqing es representado como fiel a la piedad filial y por ello incapaz de romper con la sociedad patriarcal. En La Linterna Roja, el marido/patriarca de la casa apenas está presente, y nunca es filmado en una toma frontal con su cara a la vista, manteniéndolo anónimo. Esta omisión deliberada de tomas cercanas o frontales del protagonista comunica, según las críticas hongkonesas inmediatamente posteriores a la distribución de la película, “la falta de fe de la película sobre el poder coactivo” (Shi, 1993: 110). 
26. Según estas normas, las mujeres tienen que ser castas, fieles y entregadas mientras que los hombres disfrutan de la poligamia. 

Este eje temático está estrechamente asociado con la misión de la Quinta Generación, que es explorar críticamente las raíces de la profunda tradición cultural y social de China. Wang Yuejin (1991: 80-103) detecta una pérdida de masculinidad y la consecuente afeminación en el inconsciente colectivo y la mentalidad social a lo largo de la historia china. Según el autor, el prototipo del hombre que exhibe características femeninas como “la pasividad, quietud, sensibilidad, ternura etc.” se impregna en todos los ámbitos de la cultura china (ibid.). La reflexión sobre la “crisis de la masculinidad” ha sido precisamente parte del movimiento de la Quinta Generación. Parece que Zhang Yimou intencionalmente pone de manifiesto la problemática de la masculinidad china, favoreciendo un personaje femenino bien definido y resistente contra el entorno de una masa indistinta de hombres. Los personajes masculinos forman un irónico contraste con las figuras femeninas que encarnan una vitalidad tradicionalmente asignada a la masculinidad –una vitalidad que Gong Li muestra en sus miradas fervientes y vehementes. Tal y como sugiere Richard Dyer (1998: 115-122), al posicionar el personaje masculino de alguna manera desviado de la masculinidad “normal”, la figura femenina gana validez. El evidente desequilibrio de género en la Trilogía roja da lugar a los mayores conflictos de las tramas, y un enfoque especial en la trayectoria psicosexual de las figuras femeninas hace que las mujeres dispongan de mayor peso en el cine de Zhang Yimou. El sujeto femenino con una sexualidad emancipada que representa la fuerza, vitalidad y subversión de la vieja represión social en el cine de Zhang Yimou moldea, desde el primer momento de su carrera profesional, la star image de Gong Li como símbolo nacional femenino de resistencia tras la Revolución Cultural, que exacerbó la crisis del sujeto masculino convencionalmente considerado como el narrador de la Historia [...]





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