Botonera

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26.11.20

IV. "LA MIRADA PEQUEÑA. NARRADORES INFANTILES EN LA LITERATURA Y EL CINE", Victoria Aranda Arribas (coord.), Valencia: Shangrila 2020



LA RELACIÓN DE LOS NIÑOS CON LOS ADULTOS
EN EL CINE ESPAÑOL DE LOS AÑOS '50:
MI TÍO JACINTO Y RECLUTA CON NIÑO

Julia Sabina Gutiérrez





Recluta con niño (Pedro L. Ramírez, 1956) y Mi tío Jacinto (Ladislao Vajda, 1956) son dos películas españolas estrenadas en 1956. Ambas retratan las aventuras de niños huérfanos que dependen de hombres adultos para sobrevivir. En Mi tío Jacinto el niño se llama Pepote. En Recluta con niño, Pipo. Las similitudes entre ellas son tan extensas como las diferencias del mensaje y de la trama. La comparación de las constantes del género al que pertenecen, el denominado “cine con niño”, nos ayudan a comprender los matices de una época compleja del cine español. 

Puede parecer que, tras el éxito de Marcelino Pan y Vino (Ladislao Vajda, 1954), los productores españoles se lanzaron a presentar películas protagonizadas por niños para emular el éxito de esa cinta. La obra no solo consiguió que se le concediese una mención especial a Pablito Calvo en el Festival de Cannes y que ganase el Oso de Plata de la Berlinale, sino que también cosechó un gran éxito de taquilla en España y en otros países como Francia e Italia: 

El estreno de Marcelino pan y vino en 1955 marcó el inicio de un subgénero que daría grandes éxitos al cine español más allá de sus fronteras con una fórmula propia. Se trata de una película “que marcó una inflexión en el género porque, a partir de este momento, pudo hablarse propiamente de un género autónomo, que fue conocido popular y expeditivamente en nuestro país como “cine con niño”. (1)

1. GUBERN, Román, “Teoría y práctica del Star System infantil”, Archivos de la filmoteca: Revista de estudios históricos sobre la imagen, nº 38 (2001), p.11.

No obstante, esta no es la única razón por la que este género adquiere tanta fuerza durante los años cincuenta. Por un lado, de los años veinte a los años cuarenta, EEUU venía encadenando éxitos gracias a las películas de Shirley Temple, Judy Garland o Mickey Rooney. Por otro lado, Europa se recuperaba de la Segunda Guerra Mundial. Los terribles enfrentamientos habían dejado rotas las unidades familiares de los europeos. Las infancias habían sido vulneradas, los huérfanos eran numerosos, y empieza a crecer la inquietud por proteger a los niños de los abusos. Institucionalmente comienza a plantearse qué papel puede tener el cine en el entretenimiento y la educación de los niños. Posiblemente, la mayor influencia de la presencia del niño en el cine español no sea tanto Shirley Temple como Ladrón de bicicletas (Ladri di Biciclette, Vittorio De Sica, 1948): 

El rebrote del tema de la niñez en el cine europeo de los años 50 es ajeno al babies-star-system. Después de las matanzas y los horrores de las recientes guerras, tienen algo que ver con una reflexión sobre las víctimas inocentes que las sufrieron y el cine aportó representaciones sobre las consecuencias humanitarias de los conflictos bélicos mundiales y en la miseria de tantos huérfanos desvalidos, abandonados a sí mismos como en Quelque part en Europe de Radványi y Bela Balasz, Alemania año cero de Roberto Rossellini, o El limpiabotas de Victorio de Sica, por dar algunos ejemplos. El propio Buñuel en su exilio mexicano llevó a cabo Los olvidados (1950). (2)

2. GRANDIS, Rita de, Marcelino Pan y Vino. Una película fundacional del enmascaramiento de la orfandad política, Alea, vol. 17, nº 2 (2015), p.265.

El influjo de Ladri di Biciclete  en las obras españolas de inicios de los años cincuenta resulta bastante extraño porque el franquismo controlaba la ideología de cualquiera de los pilares del Régimen y, en concreto, del cine: 

Los años posteriores a la Guerra Civil y, en concreto, toda la posguerra (1939-1950) estuvo caracterizada por la hegemonía de los elementos ideológicos del franquismo, como la defensa de la autarquía, el tándem compuesto por el patriotismo y el anticomunismo, el falangismo, y la preeminencia del nacionalcatolicismo, y así se reflejó en las películas rodadas en esta etapa. (3) [...]

3. DURÁN, Valeriano, “Los niños prodigio del cine español. Aproximación a la educación de los años 50 y 60”, Revista Iberoamericana do Patrimônio Histórico-Educativo, vol. 1, nº 1 (2015), p.62.





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