Botonera

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13.12.20

XII. "ANDRÉI TARKOVSKI Y LA CULTURA UNIVERSAL", Tamara Djermanovic / Olena Velykodna (coords.), Valencia: Shangrila 2020




"EL HOGAR QUE NUNCA TENDRE" (1)
UNA BIOGRAFÍA DE ANDRÉI TARKOVSKI
POR SUS HOGARES, PERDIDDOS Y RECORDADOS (2)
Ruxandra Kyriazopoulos-Berinde


Dibujo del diario de Andréi Tarkovski, datado en diciembre 1986 (© Instituto Internacional Andréi Tarkovski). Encima del dibujo están escritas, en ruso, las palabras: “El hogar que nunca tendré [veré]” (literalmente: Dom kot.[oryi] ya takim ne uvizhu).




Y, sabes, hay otra cosa remarcable que he notado. Hay una gran variedad de lugares en los que él vivió. Vivió en la calle Shchipovski. Vivió cerca de la calle Mosfilmovski.  Vivió en París. Vivió en Italia. Vivió en Berlín. Aun así, no pudo llamar a ninguno de estos lugares “hogar”. Él no tuvo un hogar. Si soñaba con algo, soñaba con un hogar. Él quería tener un hogar, y si hay algo que no le ha sido dado, sería un hogar. Y esto no ha sido una coincidencia. Él fue un peregrino… y todos sus protagonistas son peregrinos. (3)
Paola Vólkova


Breve apunte biográfico: de Rusia a Italia y Suecia

Después de que Andréi naciera en abril de 1932, sus padres, María Ivánovna Vishniakova y Arseni Tarkovski, continuaron llevando una existencia idílica en el pueblo de Zavrazhe, con cortos periodos de vida urbana en Moscú. Mientras tanto, nació su hija Marina, hermana del futuro cineasta. En 1935, Arseni abandonó a la familia y la madre empezó a trabajar como correctora en una imprenta. Ella y los niños vivían en un apartamento pequeño en el callejón Shchipovski, una zona central de Moscú, en un edificio que ahora está demolido. Cada verano, María llevaba a Andréi y a Marina a Ignatievo, a setenta kilómetros de la ciudad, donde alquilaba una dacha. Cuando empezó la guerra, se fueron de Moscú a Yúrievets, un pueblo situado en la orilla de Volga donde María tenía parientes. Vivieron allí entre 1941 y 1943, y los niños asistieron también allí a la escuela local. En 1943, volvieron al apartamento de Shchipovski de Moscú.

1. “El hogar que nunca tendré” son las palabras que Andréi Tarkovski escribió solo unas semanas antes de su muerte sobre el proyecto de la casa que deseaba construir.
2. Este texto resume el tema de la tesis doctoral de KYRIAZOPOULOS-BERINDE, R., Moving Images of HOME: Tracing an Architectural Phenomenography through the Films of Ingmar Bergman and Andréi Tarkovski, Sheffield, Reino Unido: Escuela de Arquitectura, 2016. Más detalles sobre la investigación disponibles online en <@tarkvoskybergman.com>.
3. Paola Vólkova, de la Fundación Andréi Tarkovski de Moscú. Entrevista que se encuentra en el documental Meeting Andrei Tarkovsky (Conociendo a Andréi Tarkovski, Dmitri Tarkovski, 2008).

En 1950, Andréi se matriculó en el Instituto de Lenguas Orientales de la Universidad de Moscú, pero abandonó los estudios muy pronto. Su madre intervino con el gesto sorprendente de enviarlo como asistente a una expedición geológica a las profundidades de la taiga siberiana, donde pasó algo más de un año. A su vuelta, Andréi se planteó estudiar cine; en 1954 logró ingresar en el Instituto Estatal de Cinematografía (VGIK) como estudiante y enseguida destacó por su brillantez. En 1957, Andréi se casó con Irma Raush, una compañera y actriz de la escuela de cine. La pareja tuvo un hijo, Arseni, nacido en 1962. Vivieron en la casa de Irma, en la calle Kalashnikovski. A pesar de que se divorciaron oficialmente en 1970, su matrimonio terminó a principios de los 1960, cuando Andréi se mudó otra vez al apartamento de su madre en el callejón Shchipovski. Tarkovski conoció a su segunda esposa, Larisa Egorkina en 1965, mientras filmaba su película Andréi Rublev (Andréi Rubliov, 1966), donde ella era asistente de dirección. Vivieron en la calle Orlovo Davidovski, en el apartamento de la madre de Larisa. En 1968, cuando iban a visitar a los padres de Larisa en el distrito Ryazan, pasaron por el pueblo Miasnoie, que entonces era un asentamiento lejano y poco habitado. Pero les gustó el silencio y la belleza del lugar, y probablemente compraron una casa allí en 1970, el mismo año de su boda y del nacimiento de su hijo Andriusha. A trescientos kilómetros de Moscú, Miasnoie les ofreció aislamiento y paz. Pasaron muchos meses en esa casa, donde Andréi trabajaba constantemente para construir nuevas habitaciones, renovar o extender partes de ella, mientras Larisa decoraba los interiores. En 1974, después de que pidieran insistentemente a las autoridades de Mosfilm una residencia en Moscú, Andréi, Larisa y Andriusha se mudaron finalmente a un apartamento estatal que les fue cedido, en la calle Mosfilmovski.

Entre 1979 y 1980, Tarkovski viajó a Italia para el documental Tempo di viaggio (Andréi Tarkovski y Tonino Guerra, 1983). Evitando los grandes centros turísticos, Tarkovski descubrió un pequeño pueblo de la Toscana, Bagno Vignoni, que deviene un topos importante en su próxima película, Nostalgia (Nostalghia, 1983). Antes de dejar Rusia para filmar Nostalgia, toma numerosas polaroids con detalles de su apartamento de Moscú, de la casa de campo y del paisaje de Miasnoie. Aunque intenta prolongar su estancia en Europa, las autoridades soviéticas le deniegan el permiso en repetidas ocasiones. Tampoco permiten a su familia viajar fuera de Rusia y solamente su esposa logra salir para reunirse con él. La pareja vive en casa de un amigo en Roma, en la Via de Monserrato. Como quieren estar más en contacto con la naturaleza, consiguen una antigua casa de piedra poco habitable en San Gregorio, en la Toscana. Planean renovarla, pero el proyecto no recibe la aprobación de las autoridades locales. Tarkovski logra comprar un terreno en Roccalbegna, otra aldea toscana y empiezan a colaborar con un arquitecto italiano en el proyecto de su futura casa. Sin embargo, las propuestas del arquitecto no cumplen las expectativas del cineasta. Él continuará diseñando sus propios proyectos para la casa, esa casa “que nunca tendrá”.

A causa de las tensiones crecientes con las autoridades soviéticas, en 1984 Tarkovski anuncia públicamente su decisión de no volver a la Unión Soviética. Se mueve entre San Gregorio, Berlín y Londres, viviendo en casas de sus amigos. 

Durante 1984-1985, Andréi viaja a Suecia, vive en Estocolmo, en un apartamento de la calle Sibyllegatan y después en Andreegatan, en la isla Djursholm, preparándose para lo que sería su última película Sacrificio (Offret, 1986), filmada en la isla de Gotland, en el mar Báltico. En 1985, el alcalde de Florencia ofrece a los Tarkovski un apartamento en un edificio renacentista en Via San Niccolò. Larisa lo renueva, convirtiéndolo en un hogar acogedor. Cuando Andréi regresa de Suecia y encuentra la casa de Florencia renovada, escribe: “Ahora espero, después de cinco años de vida miserable, tener un hogar propio”. Poco después, se entera de su grave enfermedad: un cáncer de pulmón en fase avanzada. Pasa el año siguiente, 1986, entre París –donde acude al hospital y recibe tratamiento–, Alemania –en una clínica de rehabilitación en Oeschelbronn– y una playa italiana cerca de Ansedonia [...]





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