Botonera

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18.11.20

V. "EN LOS MÁRGENES DE LA HISTORIA DEL CINE. UN BLOG COMME LES AUTRES", Jesús Cortés, Valencia: Shangrila 2020.




CUANTO FUIMOS
La cerillerita (Jean Renoir, 1928)



La cerillerita (Jean Renoir, 1928)


No han servido de ayuda para resumir, ejemplificar o aproximarse a generalidades de su cine, las dos variaciones acometidas por Jean Renoir sobre el célebre cuento La pequeña cerillera que su colaborador, como le gustaba denominar a Hans Christian Andersen, había dedicado a su madre en 1845. Me refiero a La cerillerita y a Le dernier réveillon, el primer episodio de Le petit théâtre de Jean Renoir (1969), su última película.

Alucinatoria, en gran medida subjetiva y aparentemente más fiel a la prosa del gran escritor danés la primera de ellas; realista, romántica, libre adaptación la segunda [Le dernier réveillon. Este singular díptico abre de par en par y, casi en silencio, clausura su carrera sin que esos más de cuarenta años transcurridos se sumen a una para obtener la segunda, tónica habitual de las imposibles ecuaciones renoirianas. El aspecto ensoñador y mecánico de La cerillerita no debe hacer olvidar que osa prescindir de los dos elementos digamos griffithianos que bien podrían haber vertebrado el filme: la violencia y la nostalgia. Cuando Catherine Hessling, cabello infinito, se sienta fuera de su casucha y una mano retira la tabla que la resguarda con tosquedad de la nieve que cae, Renoir echa mano de su ilustre colaborador y el imaginario popular a él debido (qué tiempos en que tal cosa servía para tales propósitos), ahorrándonos la presencia del padre alcoholizado que la maltrata. “Temía volver a casa”, rezaba el rótulo. Su fantasía, al desvanecerse de hambre y frío, no debiera calificarse como poco lucida sin antes haberla llamado lúcida.

Las cerillas que enciende para alumbrarse y calentarse en precario, no avivan el recuerdo de su abuela, la única persona que la quiso, como sucede en el original. Desestimado el elemento afectivo, unas cajas de música, unas muñecas o unos soldaditos de plomo que había contemplado minutos antes en un escaparate, cobran algo parecido a la vida y le permiten integrarse con ellos, sentir curiosidad, encontrar un sitio en el universo. Tres nociones de humanidad importantes, quizá capitales en su obra, que le habían sido arrancadas o que tal vez nunca las tuvo [...]





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